Varices esofágicas

Existen varios tipos de casos, por ejemplo, personas que sufren de varices esofágicas por problemas netamente hepáticos, otras que sufren de hipertensión portal y como consecuencia de ello también sufren de varices de este tipo, entre otros más, pero todos ellos conllevan al mismo riesgo mortal: sangrado eventual en el esófago.

¿Y qué son estas varices? Las varices esofágicas son venas que, de forma totalmente anormal, aumentan su tamaño en el esófago (lo que conecta el estómago con la garganta) cuando el recorrido de la sangre que va desde las venas hasta el hígado se hace lento, aunque también podrían haber otra causas. Todo esto repercute directamente en los vasos sanguíneos del esófago, los cuales se van inflamando poco a poco en dicha zona. El peligro de estas varices esofágicas radica en que muchas veces éstas no soportan la presión y se revientan, lo que provoca un sangrado en el esófago que puede ser mortal, causando en muchos casos la muerte. Claro que hay métodos farmacéuticos y demás tratamientos médicos para prevenir e incluso detener la hemorragia si se llegara a dar, por ello es importante actuar de inmediato cuando se esté en presencia de algún síntoma. En el siguiente párrafo te decimos cuáles son algunos de estos síntomas.

Dicho de otra forma, las varices esofágicas son venas en el esófago que crecen en tamaño de forma anormal. Lo curioso de esta peligrosa patología es que no presenta ningún tipo de síntoma en su primera fase, a menos que se revienten las venas y produzca hemorragia, en cuyo caso los síntomas serían vómito con sangre o heces con sangre (regularmente heces negras).

Estas ventas “se hinchan” porque, como dijimos al inicio del artículo, la circulación se torna más lenta, y como resultado hay más sangre fluyendo en éstas, lo que produce que se rompan en muchos casos. Las varices esofágicas, como casi todas las varices, se ven mayormente en pacientes de edad avanzada o con vidas sedentarias, aunque no es una limitante puesto que también se da en pacientes relativamente jóvenes. Si un paciente presenta algún síntoma, como el sangrado, se puede recurrir a varios exámenes para determinar si está sufriendo de varices esofágicas, como por ejemplo una esofagogastroduodenoscopia (que no es más que una cámara tipo sonda para examinar las vías digestivas), también es frecuente el uso de una sonda nasogástrica (sonda que va desde la nariz hasta el estómago) para ubicar el origen del sangrado.

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